Una tarde de sábado veraniega del año 2008, con la Liga Valdizarbe y la Copa terminadas, un grupo de amigos se juntaron en el estadio Reyno de Navarra para visionar el partido Osasuna Promesas-Burgos. Dada la poca emoción del envite, dichos amigos entablaron conversación sobre el dubitativo estado del Modernillo F.C. Quien hoy es el director deportivo se ofreció desinteresadamente para echar una mano e intentar reconducir la nave modernillista, bautizando este hecho como el proyecto ilusionante. El objetivo era el de recuperar la ilusión del equipo, divertirse jugando e intentar aspirar a acabar la liga en la zona media de la tabla, y no hundirse en el farolillo rojo como era ya costumbre.
7 meses después, ese equipo rompía definitivamente con su pasado y superaba con creces el objetivo, se había conseguido el ascenso a falta de 2 jornadas, se había recuperado la motivación, las ganas de jugar al fútbol, las ganas de ganar, y todo ello con el mismo ambiente y filosofía que debe existir siempre en este equipo. Todo ello logrado con la misma plantilla del año pasado, a la que se sumaron 5 fichajes de relumbrón, quienes se integraron como uno más y supieron dar ese plus que necesitaba el equipo para ganar partidos donde antes siempre se doblaba la rodilla. Y todo ello bajo la batuta de 4 personas que formaron un cuerpo técnico que animaron sin cesar, supieron motivar a la plantilla, organizar lo que era un caos absoluto y sacaron lo mejor de cada uno de sus jugadores.
El partido en que consiguieron esta hazaña pasará a la historia, un 28 de Febrero en Gazólaz ante el Ertz, con el resultado final de 6-0. Un Modernillo F.C. que salió con un hambre de victoria insaciable, con ganas de comerse el mundo y sellar su cita con la historia, sabedores de que no podían dejar escapar la oportunidad. Así llegó el 1-0 obra del Txino a rechace de un fuerte disparo de David, un gol con sabor especial ya que era el quinto en la lista del Txino, lo cual consumaba el final de la maldición y la consecución de la ansiada camisola del Athletic. Poco después llegaba el gol del capitán Tiri para dar tranquilidad al partido y así se llegó al descanso. La segunda parte, lejos de recular y especular con el resultado, supuso un monólogo modenillista ante un Ertz que se comportó con gran deportividad. Los goles fueron cayendo, obra de Javierito en excelente lanzamiento directo, Koteto en lo que supuso merecido premio al pilar principal de este club, Iván en bonita jugada colectiva y finalmente Argoitz en magistral lanzamiento de penalty cometido sobre él mismo. Tras el pitido final, celebración en el vestuario regada con champán, el We are the champions y los entrenadores a la ducha como mandan los cánones del fútbol moderno. Y tras el envite, cena organizada espontáneamente en el Centro tras la cual la marea roja de camisetas del club se trasladó al barrio de abaixo para soltar amarras y dar rienda suelta a la euforia por la consecución de un ascenso que quedará para siempre en nuestras mentes. Gracias a todos los que habéis hecho posible este sueño, no permitáis que bajemos de la nube.
Jose Mari Orvalaiz
Director de Marketing&Comunicación del Modernillo F.C.
Goazen Modernillo F.C. !!!






